- Define el propósito principal de la aplicación. Si es crítico que todas las funciones trabajen sin fallas, enfócate en pruebas funcionales.
- Si el software será usado por muchos usuarios a la vez, o requiere alta velocidad de respuesta, necesitas pruebas de rendimiento.
- Si el software se ejecuta en diferentes dispositivos o sistemas operativos, las pruebas de compatibilidad serán necesarias.
- Si tu software se actualiza frecuentemente, las pruebas de regresión ayudaras a asegurar que los cambios no afecten el resto de las funciones.
Si aún tienes dudas, puedes consultarnos, y te ayudaremos a identificar las pruebas necesarias, ya sea funcionales, de rendimiento o de compatibilidad, entre otras. Nuestro equipo evaluará tus necesidades específicas y te recomendará las pruebas adecuadas para asegurar la calidad de tu software.