El reto de la IA en 2026: de la adopción al impacto en el negocio 

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¿Cómo implementar IA en 2026?

 

En este video, nuestra CEO Magdalena De Luca conversa con Edson García, Strategic Leader de Sybven, sobre los retos más importantes de la implementación de Inteligencia Artificial en las organizaciones.  

Algunos datos relevantes para entender el fracaso en la implementación de Inteligencia Artificial 

  • ChatGPT llamó al 2025 el año de la desilusión por las fallas de adopción 
  • 95 % de las organizaciones no lograron el retorno de inversión 
  • 60 % de las empresas evaluaron herramientas personalizadas, de ellas el 20 % lograron un piloto y el 5% logró implementar

    ¿Dónde podrían estar los principales fracasos?  

    En el propósito y la estrategia, pues algunos clientes quieren automatizar todos sus procesos, pero no cuenta con la infraestructura para poder hacerlo. Esto aumenta las derivaciones a humanos y también los fracasos al implementar Agentes de Inteligencia Artificial.  

    ¿Qué tener en cuenta al implementar Agentes de Inteligencia Artificial? 

    • El factor técnico con el manejo de los datos y la información  
    • Errores estratégicos  
    • Factor humano 

      2026 y cambia el camino: del asistente virtual al agente  

      Los clientes comenzaron proyectos donde buscaban implementar Asistentes virtuales, pero, ahora ya entramos en la era de los agentes y eso supone un cambio en tiempo real para los proyectos. 3 consejos para el 2026 y más allá: 

      • Alineados con la marca y tono 
      • Que tengan una cultura  
      • Y un propósito bien definido para atender lo que el cliente necesita  

      El camino está trazado: el futuro no pertenece a quienes adoptan la IA primero, sino a quienes la implementan y adoptan mejor. Como bien lo señalan Magdalena De Luca y Edson García, el salto del asistente al agente inteligente es también un salto en la responsabilidad de marca. En 2026, la IA debe dejar de ser una herramienta aislada para convertirse en una extensión de la identidad corporativa. El reto ya no es solo técnico; es un desafío de propósito, coherencia y, sobre todo, de valor humano puesto al servicio del cliente.